Merendando con Natalia



¿Para merendar dulce o salado?
Me encanta merendar y dependiendo del día, lo quiero todo. Así que yo en principio no descartaría sabores. Aunque tengo fama que lo dulce me gusta mucho, especialmente los alfajores con dulce de leche.
¿Tienes presente cuando decidiste que querías estudiar arquitectura?
Sí, fue cuando estaba acabando el bachillerato. Mi profesor de matemáticas, que fue una especie de sensei para mí, me sugirió que estudiara arquitectura cuando le dije que iba a estudiar diseño industrial. Me preguntó: ¿te gusta dibujar? Para mí el dibujo no era una asignatura, yo disfrutaba dibujando. Así que con esta respuesta afirmativa me apunté en arquitectura.
Si tuvieras que elegir de nuevo una profesión, ¿volverías a ser arquitecta?
Es complicado responder que sí después de las crisis que pasó el sector. Me gradué en Uruguay, cuando estaba saliendo de la crisis y era muy difícil encontrar trabajo. Después vine a Barcelona en el 2007, un par de años más tarde se volvió a repetir la dificultad laboral que había vivido en Montevideo. A veces pienso en como habrían sido las cosas de haber estudiado otra carrera, quizás más corta o quizás una cosa relacionada con la producción artesanal que en estos últimos años descubrí que me gusta mucho.
¿Cómo desconectas fuera del trabajo?
Con mil cosas!! Me encanta ver por películas, series, pintar, hacer figuras de papel maché, ir a merendar, leer, jugar con mi gato... El año pasado descubrí a Mariana Enriquez, de la cual me hice fan y ahora espero con los dientes largos cada libro nuevo. Lo bueno es que esto te lleva a conocer más gente, así que seguí mis lecturas con su editora y ahora leo crónicas de Leila Guerriero... Me gusta mucho ir descubriendo autores nuevos. La artesanía también es una parte fundamental de mi tiempo libre, el tiempo pasa diferente si pinto. El cine para mí fue y es esencial. Me encanta Fellini, Woody Allen, Bong Joon-lo... y todos los géneros.
¿De donde viene esta afición por el cine? ¿Tienes uno top 3 de películas?
No sé de donde viene... Siempre me gustó y se agudizó cuando una amiga me regaló un abono para la Cinemateca de Montevideo. Es muy difícil elegir solo 3 películas, pero diré Satiricón de Fellini, Annie Hall y Alien.
Conocemos tu proyecto personal “ninaninotes”, ¿Cómo surgió esta idea? ¿Crees que podemos relacionar la artesanía con la arquitectura?
Me gusta mucho la ilustración y siempre estaba sacando libros ilustrados de la biblioteca. Mi padre siempre me hablaba de sus tíos italianos, que trabajaban haciendo escenografías y carros para carnavales en cartón piedra. Por un lado tenía las ideas para materializar y por otro la técnica. Me faltaba el tiempo, que con la crisis de la construcción ya lo conseguí. Así fue saliendo la primera colección de muñecas. En cierto modo, tiene relación con la arquitectura y especialmente en el enfoque artesanal que encaramos en La Rachola. Sobre todo en lo creativo, pensar en la estructura y en cómo se construirá.
¿Cómo te ves de aquí a 10 años? Si tuvieras que pedir un deseo...
Hace 10 años no me imagina un presente así. Por lo tanto me gustaría que todo continuara igual, creciendo poco a poco en nuestro proyecto cooperativo y siguiendo aprendiendo. Espero que poco a poco la población en general tenga más inquietudes relacionadas con una forma de vida más sostenible y que nosotros los podamos ayudar.
Podéis encontrar su proyecto personal en @ninaninotas